Sobre cirugías plásticas y otros Demonios.

Crecí viendo sexi comedias mexicanas de los 70s, una de las grandes vedettes fue Lyn May, yo pensaba que era la mujer más hermosa del mundo como carajilla, en 1998 recuerdo cierto video de Plastilina Mosh donde aparecía una modelo que parecía literalmente una caricatura de Lyn May…. era ella sufriendo las secuelas de inyecciones de aceite de bebé en su rostro…

Obviamente ella no tenía idea de las consecuencias, al principio todos estos tratamientos funcionan perfectamente.
Su caso es extremo mas no infrecuente.
Los procedimientos estéticos tienen secuelas de las que nadie desea hablar excepto para burlarse de los pacientes, hacer de ellos un testimonio de como «dios castiga la vanidad» y dejarlos al borde del suicidio con tanto maldito acoso.
Sin embargo como sociedad premiamos la imagen eternamente fresca y juvenil, las curvas inverosímiles, la cintura de avispa…
Somos una sociedad incongruente, doble moralista.
Son las mujeres con ciertos fenotipos quienes trabajan en la televisión, las pasarelas, los shows artísticos, quienes se yergen ante las jóvenes como modelos a seguir, pues son las favoritas de poderosos políticos y «empresarios», Sin Tetas no hay Paraíso, Sin Pompis no hay Paraíso, son las consignas sociales.

Luego les pedimos a las jóvenes auto-respeto, disciplina moral, amor al estudio, trabajo ‘honrado, les cuasi exigimos ‘belleza natural’…. ejemplos que no reciben en casa demasiadas veces, señora usted puede ser una gran profesional y sentirse buena madre, pero si se pasa criticando y odiando su cuerpo y los ajenos, le está dando un ejemplo nefasto a sus niños.
Señalamos, nos burlamos y vilipendiamos a las mujeres quienes sufren secuelas de las cirugías plásticas, sabiendo bien que nosotros a su vez luchamos por aceptar y amar nuestra propia imagen muchas veces…. las señalamos a ellas por atreverse a «desafiar la Naturaleza», cuando nosotros mismos lo deseamos hacer y no nos atrevemos, por miedosos, o por que no tenemos el presupuesto, no hay misterio.

No se trata de satanizar la cirugía plástica ni los tratamientos estéticos, no hace falta que se confiece ante el mundo cada vez que se inyecta Botox tampoco, sino de aprender a ser transparentes con nosotros mismos, *¿cuáles son nuestras verdaderas motivaciones* detrás de X o Y acción?Si su justificación le suena a paja, posiblemente lo sea.

~La auto aceptación incondicional no se la va a vender nadie.

Es importante informarse además antes de hacerse cualquier procedimiento, la muchacha que le inyecta la cara puede ser súper linda y buena gente, eso no la convierte en alguien preparada para llevar a cabo procedimientos médicos, lo barato sale caro, téngalo en mente y muchas veces incluso en las clínicas que se ven finas y caras, no son ni siquiera médicos generales quienes trabajan, las secuelas no son inmediatas, 18 meses, 2 años después se empiezan a ver efectos negativos, por eso cuesta mucho evidenciar a esta gente pesetera que andan jugando de Hadas Madrinas…

Personalmente hasta el momento no me hecho ningún tratamiento estético, fuera del de sudar como una yegua en mis clases de ejercicio jajaja, tengo fe de que el sudor y las endorfinas me van a mantener feliz y bonita, compartir con mis amigas, bailar y ayudar a mover fuertemente la energía femenina que es de Poderoso y Activo Silencio, ese es mi secreto de belleza💖🦄
Por ahora.